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Introducción al proyecto de este portal

Imagen de MiP@gin@Es

Después de varios años procurándome formación para poder introducirme en la educación para la seguridad vial, he sacado varias conclusiones. A saber:
- es una actividad multidisciplinar: psicología, pedagogía, normativa, etc.,
- son muchas las personas que se dedican a esta actividad en todo el territorio nacional, siendo más avanzada su puesta en marcha en unas localidades que en otras,
- existe variado y amplio material para conseguir los objetivos marcados,
- hay mucho material que ha sido elaborado directamente por los implicados en la educación para la seguridad vial,
- hay personas que necesitan material (a veces una simple idea de cómo llevar a cabo lo que tienen pensado o un proyecto para poder desarrollar el suyo),
- la educación en seguridad vial no queda sólo en los niños, afecta a todos los estamentos y edades,
- todos estamos inmersos en el fenómeno del tráfico: como peatones, como usuarios y como conductores.

La primera idea que yo tenía, “como conozco las normas y señales basta con explicárselas a los niños”, ha quedado ya superada con creces. No basta con ese concepto tan básico: hay que conocer las normas y las señales para poder explicarlas. Pero también hay que conocer cómo explicarlas para que los receptores integren esos conocimientos y los asimilen y adopten como propios (hay que usar conocimientos de psicología) y también hay que incluir esas enseñanzas que pretendemos en los currículos escolares; no podemos hacerlo a nuestra manera, sino amoldados a lo que establece la Ley y al diseño curricular de centro (debemos conocer la normativa sobre enseñanza y el proyecto del centro) y el otro pilar importante es que hay que tener nociones de pedagogía para amortizar el tiempo que dedicamos a nuestro proyecto de enseñanza para que sea efectiva.

Pueden darse casos en los que la persona que va a dar la charla o clase de educación para la seguridad vial conoce todos los términos y normas necesarias (no olvidemos que tradicionalmente han venido siendo Policías Locales los que, con su particular esfuerzo, han impartido las clases) pero les falta conocer cómo funcionan los mecanismos de aprendizaje de los alumnos, como presentarles el contenido de sus enseñanzas de forma metódica y correcta para mejorar ese aprendizaje, como intercalar diferentes recursos para mantener la atención del oyente más tiempo y qué enseñar para que esa parte mínima que retiene nuestro cerebro sea realmente aprovechada o cómo ir incorporando los conceptos de forma que sea fácil y ameno de asimilarlos, conocer cómo aprenden las personas según la edad que tienen o cómo perciben el mundo que tienen a su alrededor los sujetos a los que se esta dirigiendo. Sería prolijo explicar ejemplos de cada una de estas pinceladas anotadas.

En ocasiones, en los pasillos, entre las charlas y clases que han conformado los diferentes cursos a los que he asistido, me sorprendía conocer que algunos compañeros solicitaban informaciones tan simples sobre como se hace una unidad didáctica, cómo hacer una presentación, etc., o no sabían la persona y el teléfono de contacto del responsable de educación para la seguridad vial de su Jefatura Provincial de Tráfico para solicitar material o desconocían que éste estaba a su disposición de forma gratuita.



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